El proceso de preparación ha durado ocho años y ha sido todo un desafío jurídico, dado que se ha elaborado mientras se está desarrollando la tecnología de los buques autónomos. Inicialmente serán recomendaciones y, tras la denominada ‘fase de adquisición de experiencias’, en la que se probará su idoneidad para regular este tipo de buques, se revisará y se dará paso a un código obligatorio que, previsiblemente, entrará en vigor en 2032.
España ha participado en todo el proceso desde el comienzo, trabajando intensamente en la elaboración de este código. En la fotografía, la delegación española, formada por Víctor Jiménez, presidente del Consejo de la OMI y REPER de España en la OMI, su compañero en la REPER Andrés Galván, y Hernán del Frade, este último coordinador del grupo nacional de trabajo sobre buques autónomos y consejero de seguridad y medio ambiente de la DG de la Marina Mercante.




