Con salidas simultáneas desde Port Ginesta y el Real Club Náutico Dénia, un total de 140 embarcaciones y cerca de 900 regatistas pondrán rumbo al Club Nàutic Sant Antoni en una XXXVIII edición que vuelve a destacar por su dimensión territorial: 44 clubes náuticos nacionales representados y participación internacional de más de once países.
Más allá de las cifras, la regata presenta este año una gran expectación en sus principales categorías. En la de tiempo real, donde los barcos más rápidos buscarán ser los primeros en avistar Ibiza, se prevé una gran competitividad. En la versión Dénia, con un recorrido de 120 millas náuticas, todas las miradas estarán puestas en el Pelotari Project, un Vismara Mills 68 que ostenta el récord absoluto de la regata en tiempo real, con 12 horas, 22 minutos y 10 segundos, logrado en 2022, y que llega además como vigente ganador de esta categoría, tras quedarse en la última edición a tan solo 16 minutos de mejorar su propio registro.

En la versión Barcelona, con sus 140 millas náuticas, el protagonismo recae en el Tapioca, un ICE 66 que ya sabe lo que es ganar, defenderá su condición de uno de los cruceros más rápidos de la flota tras su victoria en tiempo real en 2025. Junto a él, el Gymir, un Maxi Dolphin 60, se presenta como un aspirante sólido tras haber conquistado esta clasificación en tres ocasiones —2022, 2021 y 2019.

En la lucha por el Trofeo Consell d’Eivissa al ganador absoluto, que reconoce al mejor barco en tiempo compensado, la igualdad será máxima. En la versión Dénia, el Clem Primero, un Swan 56, llega como vigente campeón y con un registro histórico: es el único barco en la historia de La Ruta de la Sal que ha logrado cinco victorias absolutas. Frente a él, el Castañer Yachts, un DK-46 patroneado por el experimentado navegante oceánico Iñaki Castañer, se presenta como uno de los grandes aspirantes al título. En la versión Barcelona, uno de los favoritos es el Hydra, también un DK 46, que firmó una actuación memorable en 2023 al imponerse tanto en tiempo real como en tiempo compensado, una combinación poco habitual que confirma su alto nivel competitivo.

El impulso a la participación femenina en la vela de altura vuelve a ser uno de los ejes de La Ruta de la Sal Rumbo Ibiza a través de la categoría Salina. A punto de cumplir diez años, esta categoría está diseñada para embarcaciones con tripulaciones formadas al menos por un 50% de mujeres. En esta XXXVIII edición, vuelve a reunir proyectos de gran nivel en ambas versiones. En Dénia, coincidirán en la línea de salida los tres barcos que ocuparon el podio en la última edición —Adelaide Dos (First 40), Mini Plis Play (Italia 11.98) e Isabella (First 47.7)—, lo que garantiza una competición especialmente disputada.
En Barcelona, destaca la presencia del mítico Charisma, un Sparkman & Stephens que ha competido en algunas de las principales regatas oceánicas del mundo y que, en esta edición, navegará con una tripulación íntegramente femenina formada por su mayoría por regatistas de la Clase Mini y liderada por Pilar Pasanau, una de las grandes referentes de la vela oceánica española, que recientemente ha completado una vuelta al mundo en solitario.
Patrocinada por el Consell d’Eivissa y cofinanciada con el fondo del Impuesto del Turismo Sostenible del Govern de les Illes Balears, la XXXVIII edición de La Ruta de la Sal Rumbo Ibiza promete ser, un año más, un gran desafío deportivo que pondrá a prueba la pericia, la resistencia y el espíritu de los regatistas de la vela de altura.





