La actuación buscaba garantizar la seguridad vial, mejorar la movilidad tanto de peatones como de vehículos y asegurar que los canales, ambos de gran importancia en el conjunto de la Marina de Empuriabrava, continuaran siendo navegables para un mayor numero de embarcaciones.
Un mayor numero de embarcaciones que ya no tienen las dimensiones de hace 60 años y por tanto ya podrán acceder hacia los canales interiores de la marina más grande de Europa. Ambos puentes permiteirá que embarcaciones más grandes que las de hace 60 años puedan amarrar en los muelles disponibles hacia la mitad de la marina.
En Marina Empuriabrava, siguen habiendo más puentes originales de la época, pero no hay ninguna actuación planteada dado que las dimensiones de los canales en esas zonas más alejadas de la bocana de la marina son demasiado estrechos para que barcos de mayor porte puedan igualmente navegar por ellos.

Las obras consisten en el derribo del tablero antiguo, centrándose los trabajos en colocar los nuevos puentes, construidos con vigas prefabricadas postensadas y unas nuevas losas de compresión. Este nuevo diseño permitirá una mayor altura libre en ambos, facilitando el paso de embarcaciones de motor de mayor porte (no veleros), al tiempo que aumentará la funcionalidad y la durabilidad de la estructura.
Los puentes quedaron cortados a la circulación, tanto por tierra como por agua, desde el 3 de noviembre. Durante este tiempo, se han habilitado itinerarios alternativos para minimizar las afecciones al tráfico.
Las obras incluyen la renovación de los servicios afectados, aceras, pavimentos y barandillas, así como la instalación de nueva iluminación, con el objetivo de reforzar la seguridad y mejorar la calidad urbana de los alrededores.
Este proyecto ha formado parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) y está financiado con fondos Next Generation EU, dentro del marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.





