Su cara en el asiento del copiloto delataba satisfacción, después de tres semanas de un largo entrenamiento. Antes de fichar por el equipo francés también tuvieron conversaciones con otros equipos, pero como podía ser de otra manera declinó decir con cuáles de ellos.
¿Cuántos Trofeos Sofía había navegado hasta la fecha?
Unas trece veces, el primero fue en 2012 y desde entonces he participado en todos menos en 2020 que se canceló por la pandemia del COVID-19, la edición de 2021 retrasó sus fechas de Semana Santa y se pudo navegar en octubre.
¿Le resulta extraño no estar ahora en Mallorca?
Un poco sí. Lo hemos seguido online, pero la verdad hemos aceptado que nuestro foco ahora no está en competir en 49er al haber iniciado la campaña de la America’s Cup y continuar en SailGP.

¿Retomarán el 49er o tal vez no?
La idea es retomarlo cuando finalice la America’s Cup, pero mientras tanto haremos alguna cosa para seguir conectados con la clase para que cuando volvamos no sea tan difícil. Cuando acabemos en Nápoles tendremos un año de máxima dedicación para los Juegos.
Felicidades por su incorporación al equipo francés de America’s Cup, ¿es un sueño cumplido?
Si, desde que era pequeño obviamente soñaba con esto. Por el camino las cosas han ido evolucionado, hemos tenido mucha suerte de haber entrado en el circuito de SailGP. Actualmente la AC es una competición diferente, es mucho más tecnológica, es muy interesante. Estamos acostumbrados a competir en clases monotipo y el mundo tecnológico que se abre es muy interesante.
¿Satisfecho con los primeros contactos a bordo del AC 40?
Sí, sí. Hemos estado tres semanas entrenando con el equipo en Lorient y básicamente hemos estado focalizadas en navegar en el AC40. Dentro de un mes tenemos la primera regata en Cagliari. Solo tenemos un barco y vamos haciendo rotaciones. El equipo ya tiene experiencia con el AC40 barco y esto nos ha permitido aprender rápido. Hemos estado navegando muchos días, hemos evolucionado mucho y al final ya nos sentíamos cómodos. En el próximo bloque de entrenos afinaremos más en la parte técnica y trabajaremos más en la competición pura, la comunicación y el encaje de funcionamiento en el campo de regatas. Hemos tenido mucha suerte con las condiciones en Lorient durante estas tres semanas, no ha llovido ningún día y hemos tenido vientos medios, ideales para empezar. Ojalá en los próximos entrenamientos también tengamos suerte, esta vez con condiciones de viento en los dos extremos. Nos hace falta completar el rango de vientos de nuestra preparación exprés para Cagliari.
¿Navegan en bloque usted y Flo Trittel?
Sí, nuestro lado es babor, Flo trimando y yo conduciendo. A día de hoy la idea, que siempre puede cambiar, es que en Cagliari compitamos Quentin Delapierre con Jason Saunders en estribor y nosotros dos en babor.
¿Qué expectativas tiene para la regata preliminar de Cagliari?
Pues no tengo ninguna expectativa, no son ni altas ni bajas porque no sé muy bien cómo van a estar los otros equipos. Nosotros tenemos confianza, tenemos potencial como equipo y creo que podemos hacerlo bien. Con el poco tiempo que hemos navegado no sé hasta dónde podremos llegar, por suerte el lado de estribor tiene más experiencia. Además, les conocemos bien de SailGP aunque como contrincantes, tienen muchos conocimientos y experiencia. Tenemos muchas ganas de empezar a competir juntos.
¿Qué le ha parecido el ambiente en su nuevo equipo?
Muy bueno, de verdad. Es una de las cosas positivas que nos hemos encontrado. Obviamente hemos tenido la relación justa con el resto del equipo aparte de los tripulantes. Los navegantes somos todos de la misma quinta, edades parecidas, nos entendemos muy bien. Aún no hemos competido juntos, pero de momento tenemos muy buenas sensaciones.

Qué diferencias ha encontrado entre el barco F50 y el AC40?
Son dos barcos muy diferentes, el F50 es un barco más complejo que requiere una coreografía más fina, también porque hay más tripulantes y es un barco más físico. El AC 40 lo veo como un barco más asequible a gente con menos experiencia. Es cierto que en estos entrenamientos hemos navegado con el barco en la configuración monotipo. Tiene un control automático del vuelo a través de unos sensores, simplificando mucho al no tener que controlarlo manualmente. Tiene unas ayudas de emergencia, como cuando el barco escora y estás a punto de perder un timón se activa el regulador del timón, evitando que el timón cavite, spin off, y pierdas el control del barco. Esto ha facilitado nuestra integración, en un F50 hubiera sido inviable lograrlo en solo tres semanas.

¿Se nota mucho la menor velocidad? ¿Qué le ha soprendido?
Es que todo es muy distinto. Yo pensaba que en el F50 veíamos poco por el ala, pero en el AC40 vas metido en el cockpit y todavía ves menos. Hacia delante también ves muy poco porque en la posición que estás sentado las proas se levantan. Nos guiamos por la pantalla que tenemos en el cockpit. El barco corre, algo menos que el F50.
¿Y el tacto del timón y otras cosas?
La rueda del AC40 está desmultiplicada, tienes un tacto algo más suave que conduciendo el F50 que tiene un timón más directo. La gran diferencia entre ambos barcos es el ala. La del F50 tiene la parte delantera rígida y el resto con cambers, es más eficiente porque puede ajustarse mucho más, la vela mayor del AC40 es una doble vela textil. Por el contrario, esto simplifica mucho la maniobra para varar el barco, pues no hay que desmontar el ala con una grúa. El AC 40 sube y baja con el mástil puesto. Para Flo ha sido más difícil la adaptación porque el ajuste trimado de ambas es muy diferente, la del AC40 es como una vela tradicional. Lo ha pillado rápido, en el fondo no es tan distinta de la del 49er.
Cariñosa y respetuosamente, El AC 40 es como un juguete. Lo que sí que es impresionante es el AC75. Estos días hicimos algunas sesiones en el simulador, es una bestia. Tendremos que esperar hasta verano para poderlo probar en el agua en Lorient, porque parece que no nos trasladaremos a la base de Nápoles hasta final de año, pero eso no está totalmente decidido, pero en invierno seguro.
Carlos Pich, periodista y navegante





